
Eres un méndigo; que pide una limosna de cariño, que ya anda por el mundo como un niño, que llora por la mano de un amigo, una madre que grita por abrigo. Un méndigo; que se puede embriagar pero no vive , y de lo que hace falta no recibe, que busca sin saber lo que persigue, sin nada que lo inspire tu.
No hay comentarios:
Publicar un comentario